Es necesario que Chile tenga nuevamente una política marítima nacional
En 1976, por primera vez en
chile, se dictó una Política
marítima a través de una
publicación de la, en ese entonces, oficina
de Planificación nacional (odePlan) y
consideró en ella a casi todos los intereses
marítimos nacionales, especialmente al
transporte marítimo y a los terminales
portuarios.
Precisamente al primero de ellos quiero
referirme en esta oportunidad, toda vez
que éste es el más significativo para nuestro
desarrollo socioeconómico, no obstante,
otros como la pesca y la industria naval, no
dejan de tener importancia para el país.
es así que se sabe que, en 1813, se dictó la
primera norma relacionada en forma directa
con la operación de la marina mercante
nacional y que fue el reglamento de libre
comercio, lo que deja de manifiesto una
vez más la notable visión marítima que el
libertador bernardo o’higgins riquelme
había adquirido durante su estadía en
inglaterra, la que en ese entonces ejercía el
dominio del mar en diversas partes del orbe.
fue así que, a mediados del siglo xix,
tuvimos una considerable flota mercante
que incluso se desplazaba hasta casi todos
los mares del mundo, lo que producía un
interesante intercambio comercial para
nuestro país.
cabe aquí destacar que chile, tuvo su
primera ley de navegación en 1878 y que, en
su estudio y redacción participó el capitán de
corbeta arturo Prat chacón, quien para ello,
fue transbordado a la gobernación marítima
de valparaíso.
a posteriori, en la centuria pasada se
inició la dictación de cuerpos legales para
incrementar y favorecer la operación de
nuestras naves mercantes y es así que, el
27 de Junio de 1956, se promulgó la ley nº
12.041, con el nombre de “ley de fomento
de la marina mercante nacional”, la que
entre otras cosas, establecía reservas de
carga para los barcos de armadores chilenos,
lo que situaba a éstos en una condición muy
favorable frente a la competencia extranjera,
que por muchos años siempre estaba
presente, dada la demanda de transporte
marítimo existente en dicha época.
sin embargo, veintitrés años más tarde,
se derogó la anterior y fue reemplazada
por el decreto ley nº 3.059 de 1979 el que,
si bien es cierto, tenía perspectivas para
fomentar también el transporte marítimo en
naves chilenas, permitió el arrendamiento
de buques con bandera extranjera, es decir,
los conocidos como “matriculados bajo
banderas de conveniencia”, lo que significa
hasta hoy que su operación y administración
sea menos costosa de la que antes existía.
lamentablemente lo que vino con la puesta
en vigencia de esta nueva disposición no
produjo el efecto esperado y, en cambio,
fue aprovechado sólo para la obtención
de economías y beneficios, los que, entre
otras cosas, significaron la venta de buques
y la disminución de las dotaciones chilenas,
debido al desempleo generado por esta
modalidad.
no obstante lo anterior y como se señala
en el cuadro anexo, según lo que indica el
boletín informativo de la dirección general
del territorio marítimo y marina mercante
de diciembre del año 2007, nuestra flota
mercante, considerando servicio exterior,
cabotaje y tráfico regional, alcanzaría a
una cantidad de 113 naves, con un total de
701.509 toneladas de registro grueso (trg),
todas ellas matriculadas bajo pabellón
chileno.
Por otra parte, como muestra de su
economía global en más de diez años, chile ha
firmado tratados de libre comercio (tlc) con
otros países, tanto de américa, asia y europa,
como a continuación se indica. inicialmente,
suscribió un acuerdo de complementación
económica con el mercosur, el que fue
aprobado por decreto supremo (m.rr.ee.)
nº 1.411 de fecha 4 de Octubre de 1996.
en seguida, con los siguientes estados,
sucesivamente hasta la fecha.
esta moderna forma de intercambio
comercial, al parecer, seguirá avanzando, lo
que indudablemente nos ofrecerá ventajas
no solamente en lo económico sino otros
beneficios alternos como el que se indica a
continuación, el cual debe ser aprovechado
por el estado a modo de conservarlo por largo
plazo.
suscribir tratados de libre comercio con
otros países del mundo significará un notable
incremento para el intercambio de bienes
entre los firmantes, lo que a su vez será un
incentivo favorable para el tráfico marítimo,
que es el medio más usado para movilizar
carga a través de los espacios oceánicos, los
cuales generalmente son la única conexión
entre ellos.
Por su parte, se sabe que en la
actualidad hay un nuevo tlc en vías de
concretarse y éste sería con la india. de
acuerdo a conversaciones previas que se
han efectuado durante el presente año,
las que indican claramente que este nuevo
convenio llegará a un buen fin, además de
beneficiar a ambos estados, abarcando
varias fases muy interesantes para ambos
países, la que ahora tienen dificultades
para ello.
ahora bien, como tenemos una favorable
posición geopolítica en el cuadrante suroriental
del océano Pacífico – ya denominado como
el más importante escenario marítimo del
futuro – es de sumo interés hacer un análisis
in extenso a la brevedad, con el objeto de
disponer nuevamente de una normativa clara
y amplia que nos permita alcanzar posiciones
que contribuyan de la mejor forma al desarrollo
socioeconómico de chile y, dentro de un marco
de factibilidad, que sea seguro y provechoso.
como consecuencia de todo esto, cabe
señalar que se requiere de una Política
marítima adecuada al momento en que
se vive y, con el propósito de contar con
una legislación moderna y eficiente que
vuelva a constituirse en un real fomento
para la marina mercante nacional, como
una manera de dar satisfacción a las
demandas de carga que han de generar los
actuales y próximos tlc, como también,
en un incentivo para la formación y
perfeccionamiento profesional tanto de
sus oficiales como de sus dotaciones.
finalmente cabe reflexionar una vez más
que, es indiscutible entonces que en nuestra
definición como país marítimo, debemos
avanzar en forma abierta y positiva, no sólo
en beneficio de la parte empresarial sino,
de todos los chilenos, como muy bien lo
preconizara don eusebio lillo en nuestro
himno patrio.
Cuadro Ilustrativo de la Marina Mercante Nacional
Fuente: Boletín Informativo D.G.T.M. y M.M. de Diciembre 2007.