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Las Raíces del Seguro Marítimo Latinoamericano

Manuel Maestro López
Presidente de la Fundación Letras del Mar de España

De los riesgos a que estaban expuestos buques y expediciones al nuevo mundo da buena idea la de que, en las mejores condiciones, un navío de los que iban y volvían de españa a indias desarrollaba un ciclo que duraba quince o dieciséis meses, invirtiendo en la navegación de ida unos ochenta días y ciento veinte en la de vuelta. consideremos que de sevilla a Portobelo o al Perú, ida y vuelta, había 5.600 y 16.000 millas, respectivamente. los barcos soportaban dilatadas visitas en sevilla y sanlúcar para comprobar su nacionalidad, estado, carga, condiciones y pasaje. a título de ejemplo tenemos que, según chaunu, de 1504 a 1650 navegaron a indias 10.635 barcos, con un total de 2.166.700 toneladas, retornando de ellos 7.332, con un total de 1.613.400 toneladas. los productos embarcados eran diversos. hasta indias se llevaba trigo, aceite, loza, telas, quincallería, aguardiente, objetos de culto, etc. de américa venían metales preciosos, azúcar, cueros, cochinilla, índigo, cacao, sebo, zarzaparrilla, etc. colón, en su diario de a bordo, inicia un género literario que habría de tener muchos seguidores, las crónicas de indias que irán dando testimonio de lo ocurrido durante las largas travesías oceánicas. gonzalo fernández de oviedo, bartolomé de las casas o hernando colón forman parte de la nómina de cronistas pioneros en narrar lo que vieron y les contaron de un mar hasta entonces desconocido, y de los riesgos que entrañaba su tránsito: como tormentas con embates del viento que desgarraban las velas de las naves y rompían las jarcias y los palos; choques violentos con ballenas, bajos o cayos que daban al traste con el casco de las naves; descuidos de tripulantes en el manejo del fuego que se propagaba velozmente consumiendo con voracidad todo utensilio o mercancía que encontraba sobre la cubierta o bodegas de los barcos; temblores procedentes del fondo del océano que desencadenaban gigantescos maremotos engullendo tripulantes y buques; pero el principal riesgo estaba en la constante amenaza de piratas y corsarios.

imagen La historia de las agresiones de las potencias extranjeras contra el tráfico español de indias es la explanación del apetito que despertaba en todos la flota de la Plata. Por lo tanto, además de su aspecto político, tiene otro económico del mayor interés: la lucha contra el monopolio ejercido por españa sobre unas colonias que el metal precioso hizo ricas. en la primera mitad del siglo xvi, corsarios de toda laya pulularon en el triángulo formado por las canarias, la costa africana y el cabo de san vicente, al acecho de los navíos que regresaban de américa. los franceses fueron los protagonistas de esta etapa. más adelante, la acción primordial corrió a cargo de los ingleses, quienes fueron los primeros, con hawkins y drake, en llevar la lucha a los emporios americanos, incluso a los de la costa del Pacífico. las primeras empresas fueron individuales (1560-1580); pero luego se convirtieron en operaciones de conjunto. a lo largo del siglo xvii holandeses, ingleses y franceses se instalaron en las Pequeñas antillas, desde las cuales fomentaron el ataque de los filibusteros o bucaneros.

El seguro marítimo surgió como alternativa a estos riesgos y, ya era una práctica habitual entre los navegantes y comerciantes mediterráneos en la época en que cristóbal colón proyectó el viaje que le llevó a descubrir américa. Posteriormente, la casa de contratación y el consulado sevillanos, creados para regular el comercio indiano tuvieron gran importancia para el desarrollo y universalización de la actividad aseguradora marítima, así como las leyes que se promulgaron al efecto: las ordenanzas de burgos de 1520 y las de sevilla de 1555. en éstas últimas se recogía el condicionado general de las pólizas, tanto de ida como de venía a indias, que, junto con los sistemas de previsión social de los mareantes primero y de los funcionarios después, fueron como el polen que hizo fecundar la simiente previsora de los latinoamericanos durante la época colonial.

Al analizar los antecedentes remotos en que se basan lo seguros tenemos que manejar reiteradamente dos conceptos: antigüedad y mediterraneidad. Primero, debido a que la idea fundamental del seguro es antiquísima; segundo, a que en las riberas del mediterráneo, paralelo a la cultura occidental de la que fue cuna, también surgió la previsión, que posteriormente tomó carta de naturaleza sobre sus aguas con el nacimiento del seguro marítimo, auténtico núcleo y base de la institución aseguradora actual.

imagen Ya en la ciudad griega de rodas surgió una importante potencia naval, que la hizo pasar a la historia por su marina mercante y sus leyes marítimas. su comercio, que comenzó a florecer nueve siglos antes de jesucristo, llegó a su máximo esplendor hacia el año 408 de esa misma era, en la que su derecho marítimo dominó el mediterráneo y fue aceptado incluso por roma entre cuyas leyes, de procedencia rodia, cabe citar la lex rhodia de jactu, en la que se vislumbran términos y operaciones cercanas a las del seguro. oscurecida la era griega, como consecuencia de la guerra del Peloponeso, ocupó roma su lugar hegemónico en el mediterráneo y, consecuentemente, en el mundo. los romanos, guerreros por antonomasia, despreciaron el comercio, base del poderío de los griegos. es, por tanto, difícil encontrar legislación o datos que se refieran al seguro marítimo, ya que el comercio es su causa inmediata. más el contrato de seguro se construye sobre otra institución existente, que es la del préstamo marítimo o préstamo a la gruesa. ambos surgieron ante la necesidad económica de responder a los grandes riesgos, provenientes del elemento extraño y hostil, en el que la navegación se desarrollaba y de la ausencia de un régimen de protección de la comunidad dedicada a las actividades comerciales. siendo sorprendente lo pronto que el individuo acomete la explotación del comercio marítimo: hecho determinante para el nacimiento del seguro actual. cuyos antecedentes se pierden en la noche de los tiempos ya que, de forma verbal se aseguraban las caravanas terrestres o los convoyes marítimos.

Se llama préstamo marítimo o préstamo a la gruesa al concedido a una persona que se dispone a emprender un viaje por mar, con el dinero que se le facilita por ese medio crediticio o con mercaderías compradas gracias a él, estipulándose que lo restituirá con crecidos intereses, una vez que rinda felizmente el viaje; en caso contrario, no tiene obligación a devolver la cantidad recibida ni indemnización alguna. Por consiguiente, al acaecer un naufragio, el propietario del buque o de la carga queda indemnizado de su pérdida en todo o en parte con el derecho a retener para sí el dinero prestado, que el prestamista pierde con sus correspondientes intereses. si bien se mira, es éste un caso de contrato de seguro concebido a la inversa. inconscientemente, la legislación canónica vino a ser elemento propulsor del seguro y, principalmente, la decretal del Papa gregorio ix del año 1230, en la que se prohíbe como usurario todo interés, lo cual equivale a abolir el préstamo marítimo. esto determinó que se invirtiese la operación, cobrándose anticipadamente por el mercader, a modo de interés, la prima y recibiendo el cliente la indemnización en caso de siniestro.

El primer ejemplo de verdadero contrato de seguro marítimo, del que poseemos testimonio auténtico, procede del año 1347 y de él se conserva acta en el archivo notarial genovés. en este proceso histórico del contrato de seguro, desempeña un papel importantísimo la creación y desarrollo de la forma jurídica de la póliza. los grávidos y formalistas documentos notariales empezaron a decaer en el siglo xiv, viniendo a ocupar su puesto los documentos puramente privados de los aseguradores, otorgados casi siempre por mediación de un agente o corredor, a los que se dio el nombre de póliza. en estos documentos se contenían todas las normas por las que habían de regirse los seguros y, sobre ellas se modeló luego la legislación.

El libro del consulado del mar es una recopilación y colección de las leyes y costumbres marítimas dispersas en derecho romano, griego, bizantino, rodio, italiano, francés y español. vio la luz en barcelona en el siglo xiii durante el reinado de jaime i el conquistador y marsella disputó la cuna de esta importante recopilación a la ciudad española, sin éxito, puesto que está universalmente reconocido que la gloria de su creación corresponde a la capital catalana. Puede decirse que es el primer código del comercio marítimo del mundo que, a pesar de la creencia general, no se ocupó del tema del seguro marítimo. ocurre que, a modo de anexo, en el siglo xv se incluyó en las ediciones posteriores el texto del edicto de los magistrados de barcelona de 22 de noviembre de 1435, conocido como ordenanzas de barcelona que, como se ha mencionado anteriormente, representa la primera regulación del seguro a nivel mundial. al ser el libro del consulado del mar un código de derecho marítimo universal, que estuvo en vigor hasta el siglo xviii, fue obviamente un extraordinario difusor de las ordenanzas que incorporó a sus páginas.

Sevilla y sus organismos comerciales y económicos, como la casa de contratación y el consulado, fundados para administrar y controlar el tráfico americano, tuvieron gran importancia para el desarrollo del seguro. en ellas no sólo se mantuvo actividad aseguradora a través de aseguradores y corredores, sino que además actuaron como tribunal en casos de conflicto e incluso desarrollaron una completa legislación sobre la actividad aseguradora. la casa de contratación se fundó el 20 de enero de 1503, y fue creciendo durante todo el siglo xvi, a medida que los descubrimientos y las conquistas aumentaban el territorio de su jurisdicción.

No podemos circunscribir nuestro estudio a la zona que ostentó durante la mayor parte de la carrera de indias el monopolio del comercio con ellas -sevilla y cádiz-, ya que hubo centros que resaltaron por su actividad y legislación en la transferencia de experiencias en todas estas materias y que, lógicamente, influyeron también sobremanera sobre la época; a la vez que practicaron el seguro durante la carrera de indias. los consulados de burgos, bilbao y san sebastián promovieron ordenanzas para adaptar la materia aseguradora a sus específicas necesidades legislativas, aprovechando sus experiencias. las ordenanzas de seguros, redactadas por el consulado de bilbao en febrero de 1520, se convierten en el primer cuerpo legislativo sobre seguros marítimos que atañe al mundo atlántico. en 1558, el consulado de bilbao aprueba unas nuevas ordenanzas sobre seguros y dos años más tarde otras de carácter general que contienen también disposiciones en materia de seguros.

Durante el siglo xviii aún tenía una amplia difusión el préstamo marítimo. así, en una real cédula del 7 de marzo de 1787, se manda observar en la américa española y en las islas filipinas otra anterior, del 27 de octubre de 1768, por la que se reglamentaba el cambio o préstamo marítimo y en la cual se expresaba: que esta negociación es un hecho constante. en cuanto a la actividad aseguradora, aparecieron en españa numerosas entidades. Parte de ellas consistían en personas individuales, y otras en compañías, cuya principal fuente de ingresos era el comercio indiano. en la capital del reino se fundó la real compañía de seguros terrestres y marítimos de madrid. cádiz ocupa un puesto de honor en los anales del seguro español ya que, en la segunda mitad del siglo xviii, allí existían y funcionaban cincuenta y cuatro compañías de seguros. en síntesis, podemos afirmar que, a fines del siglo xviii, existían en españa un centenar de entidades aseguradoras, pero sin que podamos asegurar que, en todos los casos, se tratase de sociedades anónimas. a este centenar de empresas cabe agregar un número indeterminado de aseguradores individuales. con la llegada de los borbones a la corona de españa, la economía americana sufre una gran transformación.

El siglo xviii es un período de inquietud del gobierno español respecto de américa. desde el mismo momento de la entronización de la nueva dinastía, se le prodigan medidas y atenciones, ya que como consecuencia de sus contiendas, españa ha experimentado la sensación de que se le iba a arrancar el imperio americano. luego, después de la paz de utrecht, esta sensación de peligro ha merodeado constantemente por madrid y ha dictado buena parte de la política exterior e interior de los monarcas y sus ministros. evitar la pérdida de américa fue la consigna general, tanto más cuanto, el ejemplo de inglaterra puso de relieve el enorme valor que adquiría una potencia respaldada por unas colonias efectivamente puestas en marcha.

imagen El seguro marítimo era la única rama practicada en los virreinatos americanos. hemos visto que la real compañía de seguros terrestres y marítimos de madrid practicaba en españa y los virreinatos el seguro marítimo. no existía ninguna entidad aseguradora en los territorios ultramarinos y los comerciantes locales debían recurrir a las de la metrópoli. dos fueron los procedimientos que se utilizaron para la contratación de los seguros en las compañías de españa. uno consistía en comunicar a la Península, aviso de las mercaderías o caudales que se despacharían hacia los puertos metropolitanos, para que de este modo se pudiese, previamente al embarque de los mismos, proceder a la contratación del correspondiente seguro. el otro consistía en la utilización de apoderados, residentes en los virreinatos, por parte de las casas españolas y quizá también de otros países. las ordenanzas del consulado de sevilla fueron las que rigieron, en principio, en estos territorios, y también solían ser aplicadas las normas del consulado del mar y de las ordenanzas de burgos, así como las mismas ordenanzas de bilbao. la real cédula del 30 de enero de 1794, por la que se creó el consulado de buenos aires, en el capítulo 2 declaraba a las ordenanzas de bilbao como el código mercantil del virreinato de la Plata.

A principios del siglo xix, se produce la independencia de los países americanos que, aún tratándose de un hecho global, no estuvo exento de variantes regionales. ideales como los de bolívar o san martín, para crear una gran patria americana, no cuajaron y el continente vio nacer un gran número de nuevas naciones, que fueron adquiriendo sus propias características y estructuras sociales, económicas y jurídicas. el seguro no podía ser ajeno a este fenómeno y en cada uno de los países de la zona tuvo génesis distinta el nacimiento de cada industria aseguradora nacional.

Poco antes de la independencia, la corona española funda en las provincias americanas, simultáneamente a la metrópoli, entidades de seguros locales o establece sucursales de las que operaban en españa. en méxico, la industria aseguradora es antigua: la primera compañía de seguros de la que se tiene conocimiento fue fundada en el mes de enero de 1789 en el puerto de Veracruz: la compañía es de seguros marítimos, en la habana, cien años antes de su independencia, en 1795 se tiene noticia de la fundación de una compañía de seguros marítimos; respecto a los países andinos, en una primera etapa correspondiente a la época colonial y comienzos de las nuevas repúblicas se tiene noticia de que, dada la inexistencia de pólizas, se aseguraba mediante contratos notariales los cargamentos de metales. en relación al cono sur, en argentina, en 1784 se establece en buenos aires una agencia local de la real compañía de seguros terrestres y marítimos de madrid. transcurrida algo más de una década, en 1796, el secretario del real consulado de buenos aires habría de formular la primera iniciativa local de creación de una compañía de seguros, lo que transforma a belgrano en el verdadero precursor del seguro argentino, al cristalizar en la fundación de la confianza. en brasil la primera entidad aseguradora boa fe fue constituida en febrero del 1806, en bahía y se dedicó a la práctica del seguro marítimo. en 1853, se concede en chile la autorización para iniciar sus actividades a la entidad la chilena, posteriormente la chilena consolidada que durante muchos años fue la compañía decana de las que operaban en el mercado latinoamericano y, en la década 1857/67, con la entrada en vigor de los códigos civil y de comercio, aparecen las primeras normas reguladoras del contrato de seguros.

En los albores del siglo xxi, transcurridos quinientos años de la llegada de colón y casi dos siglos de la independencia de la mayor parte de las naciones que conforman latinoamérica, las operaciones de seguro marítimo son una práctica habitual en el subcontinente en donde, además, se suscriben la prácticamente la totalidad de modalidades comunes a los países más desarrollados en materia de seguros, labor de gran futuro hecha realidad por cerca de doscientas mil personas que trabajan para más de un millar de entidades aseguradoras.

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