HomeBienvenidaActividadesNoticiasReportajeHistoriaRevistaCorporaciónContactos

Liga Mar¡tima de Chile

REVISTA MAR

ARTICULO ANTERIOR

INDICE

SIGUIENTE ARTICULO

Policarpo Toro Hurtado (1856 - 1921)

Sebastiano Milesi Sebástian
Ingeniero Comercial - Economista

Policarpo toro Nació el 6 de febrero de 1856 en Melipilla, hijo de don Pedro Pablo Toro y de doña Juana Hurtado, quienes eran propietarios y comerciantes agrícolas.

A los 15 años ingresó a la Escuela Naval el 17 de febrero de 1871, que en aquella época funcionaba en el pontón "Valdivia" y el 22 de abril de ese mismo año, se transbordó como aspirante (hoy, cadete naval) a la corbeta "Esmeralda" cuyo segundo comandante y subdirector de la Escuela era el Teniente Primero Arturo Prat Chacón.

En marzo del año 1873 se embarcó en la corbeta "Abtao" con el grado de Guardiamarina Examinado con rumbo al estrecho de Magallanes, donde le tocó participar en el levantamiento del plano del puerto de Punta Arenas y recorrió las costas de la Patagonia, (que en aquel tiempo estaba bajo soberanía chilena) hasta el río Santa Cruz que desemboca en el Océano Atlántico.

En diciembre de 1874 fue trasbordado al acorazado blindado "Almirante Cochrane" y cinco meses después participa junto al Teniente Primero Luis Uribe Orrego en el levantamiento hidrográfico de las costas de la entonces provincia de Aconcagua.

En el mes de Enero de 1875, la Escuela Naval, a bordo de la corbeta "O´Higgins", y al mando del Capitán de Fragata Juan López Lermanda, realizó una expedición científica y de reconocimiento a la isla de Pascua y entre ellos, viajaba el joven Guardiamarina Policarpo Toro. En dicha visita de viaje de instrucción le nació la inquietud por el destino de esa isla, cuyos habitantes habían sido víctimas de saqueos, esclavitud y de la instalación de un leprosario. Otro de los marinos visitantes fue el Teniente de Marina, don Arturo Prat Chacón quien, junto a los demás oficiales, apadrinaron a seis huérfanos isleños y los llevaron a Chile continental a mejor vida. El comandante Anacleto Goñi aceptó la solicitud de embarque de seis pascuenses como aprendices de grumetes, única esperanza de vida mejor, ante el fatídico panorama de hambre y miseria que les ofrecía la isla.

Cuando regresó la expedición al continente, el Guardiamarina Toro se entrevistó con el historiador don Diego Barros Arana, a quien le obsequió unas estuatillas y otros recuerdos que había traído de la isla, invitándolo a tomar una posición de apoyo a obtener la soberanía chilena sobre la isla. Don Diego Barros Arana traspasó esta inquietud del joven Guardiamarina al sabio alemán, avecindado en Chile, don Rodulfo Amando Phillipi, quien publicó una memoria titulada "La isla de Pascua y sus habitantes" en un ejemplar de los Anales de la Universidad de Chile, que incorporó- además- un estudio sobre el tema isleño del Comandante de la Armada de Chile Vidal Gormaz.

En Octubre del año 1876 viajó a Inglaterra a bordo del blindado "Cochrane" con el objeto de supervisar los trabajos de blindaje de la nave, con el grado de Teniente Segundo. Al estallar la guerra ruso-turca se enroló en la marina británica y recorrió el mar Mediterráneo y las costas del Medio Oriente. A su regreso a las islas británicas, en 1878, le tocó recorrer las costas de Inglaterra, Escocia e Irlanda. Durante su estadía en la escuadra británica, visitó academias navales, astilleros, diques y fortificaciones portuarias, experiencia que aportó posteriormente cuando asumió la dirección de la Escuela de Grumetes y otras destinaciones navales en Chile.

Al estallar la Guerra del Pacífico entre Chile y la alianza Perú - boliviana, asesoró al embajador de Chile en Londres, don Alberto Blest Gana, en la compra de armamentos y se embarcó en el vapor "Loa" rumbo a Valparaíso para incorporarse a la escuadra bajo el mando del Almirante Juan Williams Rebolledo que bloqueaba la rada peruana de Iquique. En Junio de 1879 fue trasbordado a la corbeta "Abtao" buque en que en dos ocasiones se batió con el monitor peruano "Huáscar". En Septiembre de ese mismo año, se embarcó en el blindado "Cochrane" donde participó activamente en el combate naval de Angamos, el día 8 de Octubre. Fue oficial de alto desempeño en el asalto de Pisagua, donde tuvo una aguerrida participación al mando de una lancha a vapor de apoyo al desembarco de tropas. Después de la rendición del puerto de Iquique y antes de la toma de posesión por parte de las fuerzas chilenas, el Teniente Toro fue comisionado para ir a buscar a los sobrevivientes de la corbeta "Esmeralda" que permanecían prisioneros por las fuerzas peruanas y trasladarlos a bordo del "Cochrane". Después de participar en el bloqueo de Arica, el Teniente Toro fue nombrado segundo comandante de la goleta "Virgen de la Covadonga" que se encontraba al mando del Capitán de Corbeta Manuel Orella Echánez, participando en el bloqueo de Mollendo y en el desembarco de Ilo, ambos puertos peruanos. A principios del año 1880 volvió a bordo del blindado "Cochrane" y se desempeñó como oficial de artillería naval apoyando el asalto y toma del morro de Arica. En Junio de ese año el "Cochrane" trasladó los restos mortales de don Rafael Sotomayor Baeza al puerto de Valparaíso y enseguida el blindado volvió a las costas del Perú para bloquear el puerto de El Callao. Policarpo Toro fue ascendido al grado de Teniente Primero y nombrado segundo comandante de la cañonera "Magallanes", participando en acciones navales en Pisco, Mollendo y El Callao y en el reflotamiento de la torpedera chilena "Fresia" que había sido hundida en un segundo combate entre torpederas durante el bloqueo de El Callao. El teniente Toro es redestinado al "Cochrane" y participó nuevamente como artillero naval en las batallas de Chorrillos y Miraflores, los días 13 y 15 de Enero de 1881, respectivamente.

En 1883, fue destinado como profesor de la Escuela Naval y, ascendido al grado de Capitán de Corbeta, se le nombró gobernador marítimo de Constitución y subdelegado marítimo de Coronel en el año 1886.

Ese mismo año, el Capitán Toro fue designado instructor del curso de guardiamarinas a bordo de la corbeta "Abtao", efectuando un viaje de instrucción por las costas del Pacífico y, al recalar en la isla de Pascua constató el abandono en que vivían los insulares. El Capitán Toro elevó una memoria al Gobierno de Chile para impulsarlo a tomar posesión de la isla. El Gobierno, presidido por don José Manuel Balmaceda Fernández, lo autorizó a realizar las primeras diligencias indagatorias, las que hizo a título personal por sugerencia de los abogados de la Cancillería chilena. Para pactar con los isleños, se autorizó al grumete de la "Pilcomayo", Pedro Ypargavine, a que se radicara en isla de Pascua con el fin de aprender el idioma nativo y poder así tener un interlocutor de parlamento con los naturales.

Después de extensas consultas tendientes a confirmar que no habían reclamos sobre la isla de Pascua por ninguna otra nación, el Capitán Policarpo Toro inició las gestiones que culminaron con la anexión de la isla al territorio chileno el 9 de Septiembre de 1888. Para ello, el Capitán Toro se dedicó a aclarar los reclamos de derechos de la propiedad en la isla para, luego, adquirirlos en nombre del Gobierno de Chile. Existían derechos legítimos por parte de la misión católica (por terrenos comprados a los isleños entre 1868 y 1869); por parte de los hermanos Aru-Paca y Tati Salmon (por terrenos y animales comprados a los isleños); por parte de John Brander (por terrenos pascuenses adquiridos en una subasta en Tahiti), y por parte de la sucesión Dutroux-Bornier de Tahiti. Los descendientes de Brander y de Dutroux- Bornier enviaron a la isla de Pascua al tahitiano Arii-Paea Salmon como administrador y sucedieron una serie de litigios por la sucesión de derechos que culminaron el año 1884 cuando un tribunal de alzada de Papeete adjudicó, en subasta publica, la totalidad de los bienes de la sociedad a John Brander hijo. La sucesión Dutroux- Bornier interpuso recursos de protestas, quedando la sentencia definitiva sujeta a la confirmación de la Corte de Burdeos, que produjo un fallo definitivo el año 1893, cuando la isla de Pascua ya se encontraba bajo soberanía chilena.

El Capitán Policarpo Toro procedió a comprar en nombre del Gobierno chileno los derechos de la misión católica al Obispado de Tahiti y las propiedades de los hermanos Salmon y firmó una promesa de compra de los terrenos que se encontraban bajo litigio entre Brander y Dotroux- Bornier. Parte del texto señaló " ...declaramos para siempre y sin reservas al Gobierno de la República de Chile, la soberanía plena y entera de la citada isla, reservándonos, al mismo tiempo, nuestros títulos de jefes de que estamos investidos y de que gozamos actualmente".

Firman: Arii Salmon, traductor y testigo, A. Plotner, John Brander, Jorge A. Frederick, Ioano Zoopal, Totena Zoopal, Hito Zoopal, Rupereto, Atamu Aru, Peterico Todorna, Pava Zoopal, Leremuti Zoopal, Vachere Zoopal e Ika Zoopal".

La corbeta "Angamos", al mando del Capitán Policarpo Toro tomó posesión formal y legal de la isla de Pascua, firmándose un acta de cesión por parte del rey Atamu Tekena y seis de los jefes principales (hay otras fuentes que señalan que eran doce los nativos principales), oficiando de testigos los señores Brander, Salmon y dos de sus empleados Este acuerdo de voluntades se suscribió el nueve de Septiembre del año 1888, entre el rey Atamu Tekena y el Consejo de Jefes de Rapa Nui, en representación del pueblo pascuense y el Capitán de Corbeta Policarpo Toro H., en representación del Estado chileno. Fue un instrumento que permitió a Chile ejercer soberanía sobre la isla de Pascua. El texto de acuerdo de voluntades consta de una cara redactada en idioma español y otra en rapa nui antiguo y en tahitiano, cuyas copias persisten actualmente. Este acuerdo de voluntades tuvo como primer objetivo establecer las bases de relación entre el Estado de Chile y el pueblo pascuense y, conforme a este documento, los gobernantes pascuenses y el Capitán Toro, convinieron lo siguiente:

"La cesión indefinida y sin reservas de la soberanía de la isla de Pascua al Estado de Chile, el reconocimiento, por expresa reserva, de la investidura de los jefes de la isla, el reconocimiento del derecho de propiedad de los pascuenses sobre todo el territorio insular, y el compromiso del Estado de Chile de garantizar el bienestar y el desarrollo de los pascuenses y darles protección".

El Gobierno chileno aportó la suma de seis mil libras esterlinas que fueron repartidas entre los propietarios y los pobladores y cinco mil francos que fueron pagados a la Congregación Propagación de la Fe, encargada de convertir al catolicismo a los isleños y poseedora de algunos terrenos del lugar, quedando pendiente el pago de las propiedades en litigio.

Policarpo Toro instaló a su hermano y Capitán de Ejército, don Pedro Pablo Toro Hurtado en la isla, como agente de colonización a cargo de doce familias campesinas chilenas que se radicaron allí.

La toma de posesión de la isla de Pascua no implicó, en forma inmediata, su inclusión en el régimen jurisdiccional de la República de Chile. Para asegurar esto, se sugirió anexarla al Departamento de Valparaíso, en calidad de Subdelegación como se había hecho con el archipiélago de Juan Fernández. Esto no ocurrió hasta 1916, año en que la isla fue incorporada a la jurisdicción del Estado chileno y, en 1966 pasó a formar parte del Departamento de la Provincia de Valparaíso. En el año 1982, fue ascendida a Provincia de la Quinta Región.

A su regreso al continente, el Capitán Policarpo Toro fue nombrado Director de la Escuela de Grumetes a bordo de la fragata "Domingo Santa María", donde pudo aplicar a cabalidad todos los conocimientos organizacionales aprendidos en su estadía en la Marina Inglesa.

En el año 1890 fue nombrado comandante del crucero "Esmeralda", comisionándosele escoltar a las naves peruanas "Lima" y "Santa Rosa" para trasladar los restos del Almirante Miguel Grau Seminario y los de otros oficiales peruanos muertos durante la Guerra del Pacífico hasta el puerto El Callao.

Durante la revolución de 1891, el comandante Toro se mantuvo leal al Presidente Balmaceda, rehusando participar en el levantamiento de la Escuadra, por lo que tuvo que alejarse de las filas de la Marina. Fue arrestado y sufrió premuras económicas al tener que cumplir en forma personal con los pagos pendientes comprometidos al tomar posesión de la isla de Pascua. Llamado a retiro en 1893 y tras una amnistía concedida por el Presidente Jorge Montt Álvarez, los montos pagados de su pecunio personal les fueron reintegrados totalmente.

Se radicó en Santiago, donde falleció en 1921, a la edad de sesenta y cinco años.

Este ilustre marino de la historia de Chile, debiera tener un sitial de mayor trascendencia, puesto que, gracias a sus gestiones, el país pudo extender sus posesiones hacia Oceanía, lo que constituye un puente natural entre el territorio sudamericano con el centro comercial de mayor actividad mundial, como son los países del Asia- Pacífico.

ARTICULO ANTERIOR

INDICE

SIGUIENTE ARTICULO


HomeBienvenidaActividadesNoticiasReportajeHistoriaRevistaCorporaciónContactos