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Columna de Opinión:

Entrada en vigor de un BBNJ, que presenta flancos débiles

Por Hugo Barra S., Director de Comunicaciones de Liga Marítima de Chile

Columna de Opinión:

Entrada en vigor de un BBNJ, que presenta flancos débiles

Por Hugo Barra S., Director de Comunicaciones de Liga Marítima de Chile

En marzo del año 2023 ochenta y dos países acordaron un tratado para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica marina, en zonas situadas en la alta mar, más allá de sus respectivas jurisdicciones; acuerdo que entra en vigencia hoy sábado 17 de enero.

Dicha zona marítima, denominada Alta Mar equivale a casi el 50% de la superficie del planeta tierra, y constituye la reserva de biodiversidad de la humanidad, y componente vital de la hidrósfera, la biósfera y la regulación climática del planeta.

El tratado de la Alta Mar o BBNJ por sus siglas en inglés, nace como una defensa de la biodiversidad por parte de la comunidad internacional, ante conductas humanas inapropiadas e ilegales respecto de la extracción pesquera, de la minería en fondos marinos, contaminación acústica del mar, como también con residuos plásticos, etc., etc. Además de los nocivos efectos de acidificación y/o calentamiento del mar originado por la crisis climática.

El BBNJ representa la herramienta legal que las naciones tendrán para administrar la actividad humana en la alta mar y clave para alcanzar la meta de un 30% del océano protegido el año 2030. Permitirá adicionalmente realizar Evaluaciones de Impacto Ambiental (EAI) de las actividades, crear áreas marinas protegidas (AMP), como también permitir el acceso y la participación justa de los beneficios que derivará de la transferencia tecnológica entre las naciones.

Los países con las mayores proporciones de áreas marinas protegidas (AMP) suelen ser naciones insulares o con vastos territorios de ultramar. El primer lugar en esta materia lo ostenta, Palaos, seguido por las Islas Cook, luego Francia debido a sus territorios antárticos y polinésicos. Reino Unido, gracias a sus territorios de ultramar y Chile ocupan el 4º lugar en el mundo, con casi un 40% de sus respectivas superficies marinas protegidas. El BBNJ contempla la conformación de un “Consejo de las Partes” (COP) integrado por algunos países, que deberán aprobar o rechazar la creación de AMP´s.

Nuestro país junto 51 países más, no solo es país signatario de la iniciativa descrita, sino que adicionalmente ha postulado a Valparaíso, como sede de la Secretaría del Tratado del Mar, decisión que está próxima a ocurrir.

El BBNJ no asigna directamente un área marítima adicional específica a Chile, sino que establece un marco para crear AMP´s en la alta mar. Sin embargo, como país firmante activo y segundo país en ratificarlo, ha impulsado la creación de AMP´s en zonas como la Cordillera de Nazca y Salas y Gómez, buscando proteger la biodiversidad en estas "Áreas Marinas ubicadas más allá de la Jurisdicción Nacional".

Sin embargo, el BBNJ tiene flancos débiles. Depende la voluntad de los países, del “auto cumplimiento” de los estados y se apoya en demasía en la cooperación, en razonables aunque discutidos, ideales ambientalistas, y de la diplomacia. Se avizoran escenarios de tensiones por incumplimiento de las normas que disponga el BBNJ, especialmente por parte de las potencias marítimas; potencias que no estarían dispuestas a ver sus “libertades” en el mar, restringidas. Un escenario semejante a las no ratificaciones y/o retiros del Protocolo de KIOTO, un acuerdo cuyo propósito es el que los países industrializados se comprometan a reducir las emisiones de gas invernadero.

Sabido es que, en el derecho internacional, normalmente el más fuerte tiene más derechos.

Valparaíso, 16 de enero de 2026

 

 

 

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