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Columna de Opinión:

Policarpo Toro, nuestro héroe Polinésico

Columna de Opinión:

Policarpo Toro, nuestro héroe Polinésico

Por Hugo Barra Salcedo. Director de Comunicaciones de Liga Marítima de Chile 

El 8 de enero de 1870, al mando del Capitán de Navío José Anacleto Goñi Prieto, zarpó desde Valparaíso la Corbeta O´Higgins en lo que sería el primer viaje de instrucción para cadetes de la Armada de Chile. A bordo, entre los 22 cadetes, iba el guardiamarina Policarpo Toro Hurtado. El 2º Comandante de “la O´Higgins” era el Teniente 1º Arturo Prat Chacón. 

La navegación tenía como destino la lejana isla de Pascua. Una singladura que permitiría experimentar la navegación oceánica, y por sobre todo trazar el rumbo de la proyección de Chile hacia las profundidades del océano Pacífico. Un anhelo de la visionaria orientación océano-política, que O´Higgins había manifestado medio siglo antes. 

En efecto, la anexión de Isla de Pascua y Tahití a soberanía chilena, siempre estuvo en la visión del Director Supremo Bernardo O’Higgins. De hecho en la década de 1820 ordenó al Almirante Thomas Alexander Cochrane navegar a Panamá para iniciar negociaciones con tal fin. Y no obstante, el plan no logró concretarse, sembró la semilla que trazaba una ruta guiada por la visión marítima con que O'Higgins proyectaba a Chile sobre la Polinesia. 

La isla había sido objeto del deseo ya durante el siglo XVIII de muchos países. Holanda, España, Francia y Gran Bretaña valoraban su ubicación como escala estratégica logística para el reabastecimiento de agua y verduras frescas, sin embargo su lejanía y la ausencia de aguas abrigadas, desalentó apetitos. Fueron mercaderes peruanos quienes vieron en la isla una fuente de mano de obra gratis (esclavos) para su industria guanera. Casi el 50% de los habitantes pascuenses fueron hechos prisioneros y llevados al Perú. 

Hubieron de transcurrir 16 años, para que en 1886, siendo instructor de guardiamarinas, a bordo de la Corbeta Abtao, el ahora Capitán de Corbeta Policarpo Toro volviera a la isla y comprobara la oportunidad que para Chile representaría su anexión. Por tal motivo, a su regreso a Valparaíso, presentó una memoria formal al gobierno del presidente José Manuel Balmaceda, planteando la importancia estratégica de incorporar la isla al territorio chileno. Su ubicación representaba una recalada obligada para el tráfico marítimo entre el futuro Canal de Panamá y Oceanía. 

Evaluados los argumentos del visionario marino, el gobierno le otorgó el mando del Crucero Auxiliar Angamos, comisionándolo oficialmente para navegar a Isla de Pascua a concretar la toma de posesión y firmar el acuerdo de incorporación de la isla a soberanía chilena. 

El 9 de septiembre de 1888, tras negociar la compra de tierras con el Ariki o Rey de Rapa Nui, Atamu te Kena, el Capitán de Fragata Policarpo Toro Hurtado, tomaba posesión de Isla de Pascua, firmando el acta de cesión de su soberanía en nombre del gobierno de Chile. 

Isla de Pascua o Rapa Nui, no solo es la "puerta de entrada" de Chile a Oceanía y al Asia-Pacífico, constituye un bastión de soberanía y verdadero “Puesto de Vigilancia y Señales – PVS” para el control del tráfico marítimo en una de las rutas oceánicas más remotas del planeta. 

Su ubicación y los 720.412 Km2 de Zona Económica Exclusiva (ZEE) que genera, brindan soberanía y derechos exclusivos de explotación sobre una inmensa masa de recursos pesqueros y potenciales recursos minerales submarinos. Recursos que la Armada de Chile custodia, utilizando la isla como base para combatir la pesca ilegal que acecha la periferia del parque marino. Actividad en pleno desarrollo, mientras se escribe esta columna. 

La isla es también un nodo estratégico para el despliegue de líneas de comunicaciones marítimas digitales (fibra óptica) que buscan conectar digitalmente a Sudamérica con Asia y Oceanía; y el Aeropuerto Mataveri es un punto crítico de reabastecimiento técnico y conexión de rutas aéreas transpacíficas entre Sudamérica y Oceanía/Asia. 

El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA), ha realizado presentaciones ante la ONU para extender nuestros derechos sobre el suelo y subsuelo marino alrededor de Rapa Nui y la isla Salas y Gómez, más allá de las 200 millas náuticas tradicionales. Las aguas que bañan Rapa Nui son en el hecho, la frontera occidental de Chile. 

Cuatro son las estrellas brillantes que “dibujan” en el cielo la Cruz del Sur, esa constelación que guía a los navegantes en la inmensidad oceánica del Pacífico Sur-Oriental. 

Cuatro también son los patriotas, marinos todos, quienes “dibujaron” en la inmensidad oceánica del Pacífico Sur-Oriental, el Chile tricontinental y bioceánico, que todos los chilenos hemos heredado. 

Prat y su inmortal dotación, fueron el germen y vital impulso para la conquista del norte grande y las inmensas áreas marítimas que lo bañan, el comandante John Williams Wilson clavó el pabellón nacional en el Estrecho de Magallanes, el Piloto Luis Pardo Villalón desafió el Paso Drake en pleno invierno para rescatar desde los hielos antárticos a camaradas británicos, y Policarpo Toro. 

A 138 años de la Toma de Posesión de Isla de Pascua, Liga Marítima de Chile, rinde hoy tributo a uno de ellos; el Contraalmirante (grado otorgado póstumamente) Policarpo Toro Hurtado cuya visionaria terquedad marítima nos solo nos heredó una posición estratégica en la profundidad del Océano Pacífico, sino que consolidó el principio de tri continentalidad de Chile, con positivas implicancias de carácter geopolíticas y geoeconómicas, que deben ser explotadas.

Valparaíso, 08 de septiembre de 2026