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Columna de Opinión:

Un Niño que produce efectos Geopolíticos

Columna de opinión:

Un Niño que produce efectos Geopolíticos

Por Hugo Barra S., Director de Comunicaciones de Liga Marítima de Chile

A fines del siglo XIX pescadores del norte peruano notaron que a medida que se acercaba la navidad, la corriente cálida del océano Pacífico aumentaba la temperatura del mar, afectando la abundancia de peces. Por tal razón, y en referencia a la proximidad de la llegada del niño Jesús, bautizaron esta alza de temperatura del mar como “El Niño”.

El 11 de junio recién pasado la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que el fenómeno meteorológico natural del Pacífico, llamado “El Niño”, había comenzado oficialmente, lo que se manifestaría en un aumento de la temperatura del mar y una disminución significativa de la pluviometría en Centro América y el Caribe.

Para Panamá y su vital activo, el canal, el fenómeno descrito representa una disminución de los niveles de agua en los lagos artificiales Gatún y Alhajuela (Madden), vitales reservorios de agua dulce, cuyo fin es alimentar las esclusas originales y Neo-Panamax del canal.

La reducción de la disponibilidad de agua para llenar las esclusas, obligaría a limitar el calado de los barcos y transitar con menos carga, generando importantes ajustes logísticos en las cadenas de suministro globales. 

Confirmando las especulaciones de la comunidad marítima internacional, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha anunciado en días pasados, un plan de administración hídrica para disminuir el consumo de agua dulce desde el Gatún y el Alhajuela, aplicando una reducción gradual del calado máximo autorizado, para los buques que transiten por las esclusas Neo-Panamax.

Las restricciones operativas al tránsito interoceánico anunciada por la ACP, además de una preocupación para el comercio mundial, obligará a los usuarios habituales del Canal de Panamá a evaluar rutas alternativas, lo que representa una oportunidad para que Chile revalorice y proyecte una de sus mayores ventajas geográficas: el Estrecho de Magallanes. 

Allí, en el Estrecho de Magallanes, como también en el corredor bioceánico Capricornio (y más adelante en los otros cinco corredores bioceánicos transandinos proyectados), se encuentra una oportunidad concreta para consolidar a Chile como una plataforma logística transoceánica, capaz de unir océanos, mercados y continentes en un mundo que exige cada vez más, rutas seguras, eficientes y eficaces.

A no dudarlo, los efectos de este fenómeno climatológico, gatillará un incremento en el tráfico marítimo por el Estrecho de Magallanes y nuevas oportunidades comerciales. Sin embargo de igual forma, demandará una mayor actividad naval y acarreará mayores responsabilidades para con el debido control de las naves, la seguridad de la navegación y el cuidado del medio ambiente marino en las aguas y riberas del estrecho.

Magallanes, Magallanes...... las últimas palabras emitidas, por el padre de la patria Gral Bernardo O´Higgins en su lecho de muerte (octubre en 1842), siguen más vigentes que nunca. Una sentencia que la Armada de Chile, hija de O´Higgins y madre de Prat, entendió como un mandato. A meses de la muerte del Director Supremo, el 21 de septiembre de 1843, el Capitán de Fragata Juan Williams Wilson, al mando de la Goleta Ancud, tomaba posesión del Estrecho de Magallanes.

A poco más de 180 años del fallecimiento del  Director Supremo, El Niño nos recuerda sus premonitorias palabras, imponiendo a Chile un apremio adicional para acelerar el desarrollo naval, marítimo y portuario de nuestro Estrecho de Magallanes.

 Valparaíso, 05 de julio de 2026